viernes, 13 de enero de 2012

20 de julio

“Pide un deseo a la luna, piensa bien, porque es solo uno. Es mágica, te lo concederá.”
Recordó las palabras de la abuela, un segundo antes de pronunciar las propias:
—Un pequeño paso para un hombre, un gran salto para la humanidad.





Doppelgänger

En el viejo baúl, encontró la cajita negra, filigranada en dorado japonés. Al abrirla "Close to you" inundó la habitación, y con la melodía, reapareció Clara. Le hablaba desde el espejo sobre el que giraba una geisha.
Ahora era mayor, podía decidir. Rompió el cristal para liberarla...y todo existió.

Duellum

Estaba obligada a aceptar el desafío, o quedar deshonrada. Quedamos en Avenida Rivadavia 3899 (esquina Medrano) en Las Violetas. Su voz insegura delató la estrategia. Sabía que iría con él. Espié desde lejos, solo, para verla desarmada.  
Con un puñado de letras afiladas, atravesé más tarde la víscera cardíaca del hombre que compartimos, y me marché.
Ocho años después, confirmo que he vencido. Aunque continúa viviendo con ella, sigue siendo mío.
 
 
 

Epifanía

Cada noche me entrego a Morfeo, y vuelvo a soñarle. Es tan grande la tristeza, que me  ha empujado a buscar un método infalible para suicidarme. Entonces despierto y continúo respirando.



Delirium tremens

Vio emerger el amor del agujero que se traga todo lo perdido, amor que completaría su negatividad, hasta mutilarse. Extraviado entre trigales y cipreses, los girasoles florecieron de sus manos y fue el hada verde quien -finalmente- le poseyó hasta la muerte.





Licencia Creative Commons
Ficciones neomínimas por Danik Lammá se encuentra bajo una Licencia Creative Commons Reconocimiento-NoComercial-SinObraDerivada 3.0 Unported.