viernes, 13 de enero de 2012

Epifanía

Cada noche me entrego a Morfeo, y vuelvo a soñarle. Es tan grande la tristeza, que me  ha empujado a buscar un método infalible para suicidarme. Entonces despierto y continúo respirando.



Delirium tremens

Vio emerger el amor del agujero que se traga todo lo perdido, amor que completaría su negatividad, hasta mutilarse. Extraviado entre trigales y cipreses, los girasoles florecieron de sus manos y fue el hada verde quien -finalmente- le poseyó hasta la muerte.





miércoles, 2 de noviembre de 2011

Licencia Creative Commons
Ficciones neomínimas por Danik Lammá se encuentra bajo una Licencia Creative Commons Reconocimiento-NoComercial-SinObraDerivada 3.0 Unported.